Impacto de la Variabilidad Climática en la Economía y Sociedad Chilena
La creciente variabilidad climática deja huellas profundas en la sociedad y la economía chilena. A finales de 2023, el cierre de la planta Licancel, en la Región del Maule, refleja los desafíos que enfrentan las empresas ante eventos climáticos extremos que no solo amenazan su operatividad, sino también el bienestar de las comunidades que dependen de ellas.
Pero, ¿qué es exactamente la variabilidad climática? Eugenia Gayó, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), explica que se refiere a fluctuaciones naturales que ocurren en la Tierra a lo largo del tiempo. Estas pueden manifestarse a través de cambios en temperatura, precipitaciones y humedad, y se deben a fenómenos naturales y factores humanos como los gases de efecto invernadero.
En el caso de Licancel, la prolongada escasez de agua en la zona central fue determinante, limitando su disponibilidad para los procesos industriales y afectando la productividad. Las intensas lluvias de agosto de 2023 provocaron el desborde del río Mataquito, inundando la planta y paralizando sus operaciones. Como resultado, más de 500 familias perdieron su sustento económico directo, afectando también a proveedores y pequeñas empresas locales.
Afectaciones en sectores clave
No se trata de un caso aislado. La agricultura, la minería y la energía han enfrentado pérdidas millonarias por fenómenos climáticos extremos. En Coquimbo, las lluvias intensas de 2022 dañaron canales de regadío y la sequía disminuyó la producción agrícola significativamente.
“Chile enfrenta una megasequía que ha disminuido la disponibilidad de agua para riego, afectando la seguridad alimentaria y la economía agrícola,” explica Gayó, subrayando el impacto en productores y comunidades.
Acciones conjuntas para mitigar el impacto
Expertos hacen un llamado a la cooperación entre instituciones para adoptar tecnologías optimizadas en el uso del agua. Emilio de la Jara, CEO de Capta Hydro, asegura que la digitalización de la infraestructura de recursos hídricos es urgente para enfrentar estos desafíos climáticos. La medición en tiempo real de las extracciones de agua ha optimizado su reparto en períodos de escasez.
Eugenia Gayó aboga por medidas coordinadas entre instituciones públicas y privadas para abordar los impactos inmediatos y preparar al país a largo plazo. Además, destaca la necesidad de fortalecer la Ley Marco de Cambio Climático y los planes de adaptación sectoriales. Finalmente, resalta la importancia de mejorar los sistemas de monitoreo climático y desarrollar alertas tempranas para eventos extremos, fomentando el diálogo social y la participación ciudadana a través de la educación ambiental.