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¿Problemas de aprendizaje en el aula? La falta de atención podría confundirse con pérdida auditiva

Con el próximo regreso a clases, los expertos recomiendan a padres y educadores prestar atención al comportamiento de los menores en el aula, ya que muchas veces podría ser un problema auditivo oculto.

Marzo marca el regreso a clases y con él, los padres y cuidadores se enfocan en preparar a sus hijos para un nuevo año escolar. Sin embargo, hay un aspecto crucial que muchas veces pasa desapercibido: la salud auditiva. En muchos casos, las dificultades de aprendizaje pueden no ser lo que parecen y podrían estar relacionadas con problemas auditivos que, de no detectarse a tiempo, impactan directamente en el rendimiento escolar.

Gloria Sanguinetti, fonoaudióloga de GAES Chile, explica que los problemas de concentración, bajo rendimiento y distracción en niños y adolescentes muchas veces son interpretados como dificultades de aprendizaje, cuando en realidad podrían estar asociados a un problema auditivo no diagnosticado. "La audición es el principal canal a través del cual los niños reciben la información en el aula. Si no pueden oír correctamente, no pueden procesar adecuadamente la información, lo que afecta a su aprendizaje, su rendimiento escolar y su desarrollo social", señala Sanguinetti.

Signos clave de la pérdida auditiva

Muchos niños y adolescentes, por vergüenza o desconocimiento, pueden no comunicar sus dificultades auditivas. Esto hace que sea fundamental que los padres y profesores reconozcan las señales clave que distinguen la pérdida auditiva de los trastornos del aprendizaje:

  • Dificultad para escuchar instrucciones o necesidad de repetición constante.
  • Esfuerzo extra para tomar apuntes, pudiendo resultar en pérdida de palabras o frases.
  • Falta de atención en clase, debido a problemas de comprensión del aula.
  • Bajo rendimiento académico, especialmente en tareas que requieren atención auditiva.

Recomendaciones para padres y educadores

Para evitar confusiones, GAES Chile recomienda a padres y educadores estar atentos a las señales y actuar a tiempo. Al igual que los controles odontológicos y oftalmológicos, es importante que los niños se sometan a controles auditivos periódicos para detectar problemas de manera temprana y evitar su progresión.

Asimismo, es fundamental que los padres supervisen el uso de dispositivos auditivos en niños y adolescentes, asegurando que el volumen no supere el 60% de su capacidad para prevenir daños a largo plazo.

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